Alejandro Castro / El Sol de México
El español nos habla de cómo concilia dos mundos tan aparentemente lejanos y los fusiona en una obra con la que está listo para asaltar al mundo
Las ideas de fusión y mezcla son algo común dentro de la música popular, prácticamente desde siempre, aunque ese tipo de prácticas se ha vuelto casi la norma desde que el mundo está más interconectado y la tecnología más disponible para la mayoría de las personas.
Por ello, lo más interesante cuando hablamos de amalgamas musicales no es el qué, sino el cómo. Es ahí donde cada creador, a pesar de echar mano de los mismos elementos que otros, tiene la oportunidad de marcar una diferencia como la que logra Kiko Evia, alias Gitano de Palo, quien se autodefine como “un gallego afincado en Barcelona, que intenta hacer un flamenco mezclado con una electrónica producida por un madrileño”.
Acerca del enigmático título del disco, aclara:
“Yo estaba buscando juntar varias cosas, como el concepto del sur, que es el flamenco y el del norte, por la electrónica, la tradición y la modernidad. Y mis letras son como una especie de quejíos en gallego. Y entonces alguien encontró una palabra que es alaiar, que es una mezcla árabe y gallega, y que significa gritar, es un lamento, así que fue algo que me enamoró desde el principio”.




