La Cronica
El concierto que rompía fronteras del FeMÀS 2025 seguramente será este, que unía la música de los clásicos con la de los gitanos del Este y Oeste de Europa. Aquellos que tomaron las melodías zíngaras para componer sus obra clásicas y las de estos usadas aquí para devolverles la frescura, la improvisación, la falta de reglas de los intérpretes gitanos.
Hablamos de autores como los que se incluyeron en el programa: Telemann, Graun, Kirnenberger o Benda. De hecho, recordemos un pensamiento lapidario del interminable Telemann: «Después de sólo una semana de escuchar lo que se toca allí [en las tabernas polacas], tendrás suficientes ideas para toda la vida».
Otro momento destacado fue ‘Mozart the Gypsy and Sirba’, de donde ‘sirba’ es una canción tradicional rumana que János Bihari daría vida como Lassù Magiar, que el violín expondría como un lamento a la muerte del hijo del compositor, mediante una escala lenta y gitana, mientras el contrabajo golpeaba sus cuerdas ‘col legno’ (con la parte de madera del arco), y que servía de preludio (en palabras de Ghielmi) a la versión zíngara del ‘Concierto para violín’ en La mayor KV 219, en el que dio de sí todas las posibilidades del címbalo, al mostrar un virtuosismo inesperado.




