El Heraldo por Erika Montoya
Tyson Fury aseguró que si vencía al campeón ucraniano Wladimir Klitschko, se volvería loco. 10 meses después de haberle arrebatado las coronas de la AMB, OMB y FIB a quien fue campeón durante una década, Fury tuvo que abandonar los campeonatos, pues cayó en un abismo de adicciones que lo llevó a coquetear con la idea del suicidio. Quien fuera bautizado en honor a Mike Tyson, se coronó en un segundo duelo ante Wilder, a quien le arrebató el campeonato del Consejo Mundial de Boxeo con un nocaut en siete rounds y esa corona la mantuvo a su lado hasta el año pasado cuando cayó ante Oleksandr Usyk. Hoy, Fury no solo es un boxeador, sino un símbolo de lucha y resiliencia. Aunque ahora haya anunciado su retiro, Fury inspira tanto dentro como fuera del ring.




